lunes, 18 de abril de 2016

ATENAS Y LA ACRÓPOLIS

ATENAS Y LA ACRÓPOLIS

Estamos en el Tema IX de nuestro método y hacemos una incursión en la ciudad de Atenas. Nuestros protagonistas asisten a la ciudad y suben a contemplar la Acrópolis. Nosotros también la vamos a contemplar en esta presentación:



Pero vamos a hacer un poco de historia sobre la Acrópolis y para ello vamos a ver el siguiente video: 



La historia del Partenón merece ver el siguiente video:



Ahora te presentamos a Lord Byron, un poeta inglés considerado uno de los más importantes del Romanticismo. Nació en Londres en 1788 y murió en Grecia el 19 de abril de 1824, cuando participaba en la guerra de independencia de Grecia del imperio otomano. La composición que traemos aquí es su imprecación a Minerva.

La Maldición de Minerva, es una imprecación de la diosa Atenea contra el responsable de la sustracción de innumerables fragmentos del Partenón que aún permanecen en el Museo Británico. Sorprendentemente, el poeta emplea el equivalente latino del nombre de Atenea.

Thomas Bruce, Conde de Elgin compró a precio de saldo al gobierno turco, más de la mitad de las tallas ornamentales del Partenón; 75 metros de un total de 160 que formaban el friso que rodeaba el templo, además de 15 metopas y otros 17 grandes tramos decorativos del mismo, enviando a Londres asimismo fragmentos de otros edificios de la Acrópolis, como el Erecteion, los Propileos y el templo de Atenea Niké. Lord Byron calificó muy negativamente la acción de Lord Elgin.

En La Maldición de Minerva, el poeta dramatiza una conversación con la propia Atenea, quien a través de sus versos lanza una condena eterna sobre Lord Elgin:

“¡Mortal!” – así fue que ella habló– “este rubor de vergüenza
te proclama como británico, antaño un noble nombre;
el primero de los poderosos, el principal de los libres,
ahora el menos honrado por todos, y menos por mí;
jefe de vuestros enemigos encontrarás todavía a Palas.
¿Buscáis la causa de la aversión? – Mirad alrededor.
¡Atiende! Aquí, a pesar de la guerra y del fuego devastador,
vi sucesivas tiranías acabar.
Habiendo escapado de la rabia de los turcos y godos,
tu país envía un usurpador peor que los otros dos.
Observa este vacío, violado templo;
cuenta las reliquias rotas que todavía quedan:
Éstas puestas por Cécrope, ésta adornada por Pericles,
¿de qué otra manera debo manifestar mi gratitud?
Sabes, Alarico y Elgin hicieron el resto.
Que todos puedan saber de dónde viene la devastación,
el insultado muro soporta su odiado nombre.
Que sean siempre saludados aquí con los mismos honores
el monarca godo y su igual Elgin:
Las armas dieron al primero su derecho, el último no tenía ninguno,
Pero vilmente robó aquello que los menos bárbaros ganaron.
Así que cuando el león deja su comida
el siguiente en rondarla es el lobo, y el sucio chacal el último;
Algún tranquilo espectador, al ver el entorno,
en indignación silenciosa, mezclada con dolor,
admira el pillaje, pero aborrece al ladrón.

Ahora nos damos un paseo virtual por el ágora de Atenas:


Y ahora presentamos un tema con explicación detallada de los principales lugares de la Acrópolis ateniense, haciendo un poco de historia:

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